Overpopulation Awareness is the website of Fundación El Club de los Diez Millones

Slide background
Slide background
Slide background
Slide background
Slide background
Slide background
Slide background
Slide background
Slide background
Slide background
Slide background
Slide background
Lunes, 08 Marzo 2010 12:32

Sabiduría del bush Australiano

Jan J. Wester

 
Cuando se descubrió Australia, las noticias de los habitantes del continente lejano llegaron pronto a Europa. Describieron a los negros australes (término con el que se hacía referencia a los aborígenes) como el pueblo más incivilizado del mundo. No pudieron encontrar nada que pudiera
considerarse “civilizado” según las normas occidentales. Deambulaban desnudos y ni siquiera habían inventado la rueda. Tampoco habían construido ningún edificio de consideración. Una manera típicamente occidental para juzgar, que muchos australianos blancos siguen aplicando.
 
Los aborígenes no necesitan adaptar la tierra y alterar la naturaleza. Creen que todo, incluido al hombre, provienen de la tierra y el hombre es una parte inseparable del conjunto natural superior. La única parte de la tierra que cultivan son ellos mismos. Ejercen (desafortunadamente, casi tengo que escribir "ejercían") un tipo de jerarquía de la Sabiduría donde el único progreso verdadero está en la mente. Y los colonistas cortos de vista no lo entendían.
 
Los aborígenes caminan por el desierto cantando. La canción que cantan les enseña el camino que deben coger; incluso en áreas donde nunca habían estado antes. Existen miles de estas “líneas de canto” por toda Australia. El sistema de estos “primitivos” es tan complicado que la ciencia occidental todavía no ha descubierto cómo funciona. También es el caso para los rituales, pinturas y leyendas.
 
Mientras tanto no se les ocurría nada mejor que matar a miles de aborígenes como perros. Les quitaron sus hijos, llevándolos a escuelas lejanas, donde las monjas los molían a palos si hablaban su propio idioma. Repartir alcohol también resultaba muy eficaz (como en la exterminación de los indios en América). Se emborrachaban fácilmente y físicamente tenían problemas para eliminar el alcohol de sus cuerpos, convirtiéndolos en borrachos inútiles; otra razón para eliminarlos. Este proceso se llevó a cabo hace aproximadamente ochenta años. En menos de dos siglos, los occidentales vieron la oportunidad de eliminar totalmente una cultura muy especial.
 
A lo mejor se pregunta: ¿Qué tiene que ver todo esto con la política demográfica? Les pido un poco más de paciencia. Los aborígenes son los únicos en la Australia ecológicamente vulnerable que han vivido durante 50.000 años sin destrozarla. No pretendían crecer hasta llegar a ser un pueblo extenso, costase lo que costase. Al contrario; en tiempos de extrema sequía, cuando la probabilidad de supervivencia de un bebé era menor, no practicaban relaciones o utilizaban un tipo de corteza como remedio anticonceptivo. Probablemente lo habían copiado de un mecanismo de los canguros. Cuando llegaba un período de sequía, se detenía el crecimiento del embrión del canguro automáticamente. El crecimiento se reactiva por un componente de la hierba verde fresca.
 
Los colonistas blancos llevan sólo doscientos años en Australia y el país está muy superpoblado. 20 millones de habitantes más unos setenta millones de personas que viven en otras partes del mundo manteniéndose con alimentos australianos. El impacto ecológico es de ochenta y cinco millones de personas y eso es demasiado. Las consecuencias como la erosión grave, la salificación y la pérdida de humus se pueden apreciar por todas partes. De esta manera, el país no aguantará más de 500 años en lugar de 50.000. Los aborígenes sabían cómo tenían que vivir de forma sostenible y comprendían que se trataba de la calidad de vida y no de la cantidad de personas. Para no intervenir con el equilibrio ecológico incluso realizaban una planificación de población. No estamos preparados para esta jerarquía de la Suma Sabiduría.
 
Es una pena haber eliminado a los pueblos que tenían conocimientos de esta sabiduría. Sus ideas nos podrían haber ayudado a la hora de evitar una catástrofe ecológica. Queda la pregunta de si no somos demasiado primitivos como para entender una filosofía sin desarrollo, crecimiento o progreso (salvo en la mente).
 
2009

World population