Overpopulation Awareness is the website of Fundación El Club de los Diez Millones

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Lunes, 08 Marzo 2010 12:16

La crisis de la población mundial

Respuesta a una serie de argumentos que intentan negar la gravedad de la crisis de la población

Este artículo se basa en la adaptación al neerlandés de La Fundación del Club de los Diez Millones. Esta fundación pretende concienciar a la sociedad sobre el problema de la superpoblación en los Países Bajos y en el mundo. El artículo se basa en gran parte en un estudio de Madeleine Weld,
redactado para la organización Global Population Concerns en Ottawa en 1996. El título original del artículo era: “Confronting the Population Crisis, Responses to the Twenty-One most commonly used arguments to confound the issue (Enfrentarse a la crisis de la población, respuestas a los veintiún argumentos más comunes para negar el asunto).”
 
Introducción
Muchas personas no tienen una imagen clara de los peligros que entraña el crecimiento continuo de la población. Los expertos y los líderes políticos parecen contradecirse. Un gran número de científicos opina que se trata de una grave crisis de la población.
En 1993 los representantes de 58 Academias de las Ciencias nacionales se reunieron en Nueva Delhi para proclamar al mundo que es necesario frenar el crecimiento de la población dentro de un plazo de una generación.
En junio de 1994 la Pontificia Academia de las Ciencias declaró (contra la voluntad del Papa) que el control de la natalidad era necesario para prevenir problemas insolubles en el futuro.
En la conferencia sobre la población mundial en El Cairo a finales de 1994 la mayoría de los gobiernos se pusieron de acuerdo en que se redujera el crecimiento de la población, reconociendo que realmente existía un problema de exceso de población.
Si se advierte sobre el excesivo crecimiento de la población en varias instituciones, ¿por qué se emprenden tan pocas acciones para remediar el problema? La respuesta se halla en el hecho de que las decisiones políticas y sociales (en su gran mayoría) no se basan en hechos científicamente comprobados. Existen poderes religiosos, políticos y económicos que se resisten ante cualquier acción para controlar el crecimiento de la población.
Los oponentes de la política de control de la población utilizan todo tipo de argucias para apoyar su punto de vista. Este artículo se centra en los argumentos más comunes que intentan minimizar la gravedad del problema de la superpoblación.
 
1. La velocidad del crecimiento de la población mundial ya no es un problema. Comienza a disminuir y seguirá la misma tendencia en el futuro.
Es cierto, el crecimiento relativo descendió en los últimos treinta años de 2,2 a 1,7 por ciento al año. Sin embargo, el crecimiento en números aumenta.
 
 
La población mundial
En 1800
mil millones de personas
En 1920
2 mil millones de personas
En 1960
3 mil millones de personas
En 1975
4 mil millones de personas
En 1987
5 mil millones de personas
En 1999
6 mil millones de personas
En 2011
7 mil millones de personas
En 2023
8 mil millones de personas
En 2040
9 mil millones de personas
 
El tiempo necesario para aumentar la población mundial con mil millones de personas, se acorta cada vez más. Incluso si la cantidad de hijos por mujer disminuyese considerablemente a corto plazo, la cantidad de personas continuaría creciendo enormemente durante un largo período por la composición de la población.
 
2. Si el crecimiento de la población fuese realmente un problema, los gobiernos se habrían centrado antes en solucionarlo.
La mayoría de los gobiernos ignoran el problema escrupulosamente. Se ocupan generalmente de cuestiones a corto plazo antes de preocuparse por los problemas a largo plazo. A menudo están sometidos a presión política y religiosa. Los oponentes del control de la natalidad son a menudo más poderosos que los que están a favor.
En congresos internacionales, como la conferencia de la población mundial de El Cairo en 1994, solamente se llegó a hablar del tema pero no se emprendieron acciones.
 
3. La solución para el problema de la población mundial se encuentra en el reparto equitativo del bienestar.
Todo tipo de bienestar está basado en recursos naturales; sin dichos recursos no se puede ni beber ni comer. Las reservas naturales que antaño estaban presentes en abundancia, corren el peligro de perderse como consecuencia de la explotación agotadora.
Es también el caso en la pesca; el rendimiento baja desde 1989. La pesca del bacalao en Canadá, una fuente importante de empleo y alimentos, prácticamente se derrumbó. Causó la guerra del bacalao en 1995 entre Canadá y España. El incidente demuestra que en tiempos de escasez, la lucha por los recursos es más probable que el reparto equitativo de las riquezas.
 
Se observa la misma evolución en los países pobres. Se encuentran cada vez más en una situación de guerras permanentes y desintegración social. De los 90 conflictos armados entre 1989 y 1994, sólo 4 eran conflictos entre países; los otros 86 tuvieron lugar dentro de las fronteras nacionales. Estas guerras civiles, que oficialmente se atribuyen a discrepancias étnicas o religiosas, son en realidad conflictos por los recursos naturales. La extracción de agua dulce será también una causa de conflictos en el futuro.
Algunos optimistas realizan cálculos sobre la cantidad de alimentos que la tierra pueda producir. Dividen la cantidad de alimentos por la cantidad de habitantes, y llegan a la conclusión de que no debería existir el hambre en el mundo. Nunca se alcanzará la situación prevista por estos optimistas. Incluso en las mejores circunstancias el sistema de producción y distribución no sería totalmente eficaz. Estos sistemas son totalmente inviables en los países más necesitados; a menudo retroceden por negligencias o conflictos.
Además, los países ricos están cada vez menos dispuestos a compartir sus beneficios con los países pobres. Se ven amenazados por una creciente competencia con los países industriales emergentes como China y Tailandia. Se observa la tendencia en los países donantes al recortar las ayudas humanitarias, mientras la necesidad aumenta en los países pobres. La presión de un rápido crecimiento de la población llevará a una situación política inestable. Se tiende a un mayor individualismo y nacionalismo.
 
4. La solución del problema de la superpoblación está en el aumento del nivel de vida en el tercer mundo.
La triste verdad es que el crecimiento excesivo de la población impide el desarrollo económico y social, imposibilitando un aumento del nivel de vida. Cabe destacar la situación en África donde no consta una disminución del crecimiento de la población a pesar de toda la ayuda humanitaria. Con respecto al crecimiento de la población sería imprescindible la ampliación de escuelas, fábricas y servicios infraestructurales, pero no se llevan a cabo y mientras tanto se acentúa la decadencia. La agricultura y la industria forestal registran grandes pérdidas de capacidad productiva por erosión y deforestación, con consecuencias desastrosas para el nivel de vida en África. La renta per capita bajó un 15 por ciento entre 1980 y 1992.
 
5. No se puede esperar de los países en vías de desarrollo que limiten el crecimiento de su población si los países ricos no terminan con los excesos de consumismo y la contaminación del medio ambiente.
Los países industriales de Europa Occidental llegaron a un cierto bienestar a pesar de la densidad de la población. No se pueden sacar conclusiones falsas, pensando que el mismo modelo de desarrollo sea aplicable en el Tercer Mundo como conjunto. Se debe considerar que el crecimiento de la población en los países industriales se produjo en unas circunstancias totalmente diferentes a las de los países en vías de desarrollo. Al principio de la revolución industrial la presión de la población en Europa era considerablemente inferior a la de los países en vías de desarrollo. Cuando la población de Europa comenzó a crecer más tarde, se aumentó al mismo tiempo la construcción de nuevas industrias, la instalación de infraestructuras y la mejora de la educación. La disponibilidad de las materias primas baratas también era de gran importancia en este desarrollo. Si los países europeos no disponían de las materias primas, se podía conseguir en el extranjero mediante el comercio o la explotación.
A la reducción de la tasa de mortalidad infantil como consecuencia de la mejora de las ciencias médicas, siguió rápidamente la disminución del número de hijos por familia. En tiempos de decadencia económica la población profesional se redujo en parte por la emigración a países como América del Norte, Sudamérica, Australia y Nueva Zelanda. En su día eran naciones con una población poco densa, que se beneficiaban de la inmigración puesto que necesitaban mano de obra y aumentar su población. La situación en los países en vías de desarrollo es totalmente diferente. Cuando se introdujeron los servicios médicos modernos, no se implantaron cambios técnicos, sociales y económicos. En estas sociedades agrarias faltaban una buena infraestructura, una industria y una población profesional con una buena formación. Como consecuencia, se produjo un aumento sin precedentes, sin el soporte de una infraestructura adecuada.
Los países en vías de desarrollo tienen actualmente una población bastante más densa que la Europa de antes de la revolución industrial. El ritmo de crecimiento es también superior. La población de Europa creció de 187 millones en 1800 a 400 millones en 1900. La población de África se multiplica por 2 cada 24 años; equivale a dieciocho veces en 100 años.
La emigración de los habitantes de los países en vías de desarrollo a los países industriales ricos no es una solución viable para aliviar los problemas en estos países. La situación de los antiguos países inmigrantes cambió seriamente en los últimos cincuenta años. La economía se ha vuelto vulnerable, los recursos escasean y el desempleo aumenta. Los nuevos inmigrantes suelen tener una formación inadecuada para las necesidades del país de inmigración, causando la disminución de la tendencia de acoger inmigrantes.  
 
6. Gracias a las nuevas tecnologías se puede alojar a una población con un crecimiento ilimitado.
La afirmación de que el desarrollo de las ciencias y de la tecnología procurará que el hombre pueda tener una vida aceptable en el futuro, no es una conclusión razonable basada en el desarrollo de los últimos treinta años. En 1968 aproximadamente mil millones de personas vivían con un nivel de vida aceptable y 2,5 mil millones en una situación de pobreza. En 1990 la población con un nivel de vida aceptable había aumentado a 1,2 mil millones y los pobres a 4,1 mil millones a pesar de todos los desarrollos espectaculares. La cantidad de personas pobres aumenta a una velocidad mayor que la cantidad de personas con un nivel de vida razonable.
 
7. La solución del problema de la población reside en la educación sexual de las mujeres
Es evidente que una adecuada educación conlleva a una disminución del porcentaje de natalidad a largo plazo. Sin embargo, la educación sexual en sí no es suficiente, puesto que las mujeres del Tercer Mundo no tienen libertad para determinar el tamaño de la familia, puesto que terceras personas (su marido, su familia política o la religión) tienen la decisión final. A menudo los medios de control de natalidad tampoco están disponibles.
 
La disponibilidad de medios de control de natalidad probablemente llevará a un fuerte descenso de la cantidad de nacimientos. Una mejor educación para las mujeres tendrá el mismo efecto a largo plazo.
Se debe considerar que las madres de los países pobres son las víctimas más indefensas del exceso de población. Se pueden imaginar situaciones de absoluta miseria por falta de alimentos y agua potable. Sobre todo en las guerras civiles, que suelen ser una consecuencia directa de la superpoblación (como en Ruanda). Un gran número de mujeres del Tercer Mundo tienen un estado de salud lamentable como consecuencia de los repetidos embarazos y partos.
 
8. Un porcentaje de natalidad alto es deseable, puesto que los hijos se convierten en mano de obra y en un seguro para la jubilación.
Hoy en día en los países pobres aún hay explotación laboral de menores. Los niños consiguen un complemento para los ingresos familiares. Pocas personas se preocupan por los derechos del menor, puesto que son una reserva de mano de obra barata y fácil de explotar, lo que conlleva a un alto grado de abuso: jornadas interminables, malnutrición y escolarización inexistente. Como consecuencia, estarán mal formados con un estado de salud deplorable, pudiendo aportar poco al desarrollo de su país.
 
9. Los que se preocupan por el crecimiento de la población, son racistas.
Los que se preocupan por el crecimiento de la población mundial, corren el riesgo de ser tachados como racistas por los inconformistas: es cierto que el 95 por ciento del crecimiento de la población mundial se produce entre personas de color. Sin embargo, los verdaderos racistas no se preocupan por la pesca, la producción alimenticia, la erosión y la pérdida de tierras de cultivo mientras las personas con un temor basado en fundamentos científicos, con respecto al crecimiento de la población, sí lo hacen.
Los que se preocupan por el crecimiento de la población en los países en vías de desarrollo, suelen tener la misma opinión sobre la superpoblación de los países industrializados. Las causas son la inmigración y un exceso de natalidad tardío desde que la cifra de natalidad bajó por debajo del valor de 2,1. Abogar por una limitación de la inmigración conlleva a menudo a una acusación de racismo, porque la mayoría de los inmigrantes son de color. Como consecuencia del temor de ser acusado por racismo, una gran cantidad de personas no se atreven a proclamar su preocupación con respecto al crecimiento de la población (mundial) y la gestión de las materias primas.
 
10. Es una muestra de arrogancia si los países nórdicos pretenden educar a los países meridionales con respecto al crecimiento de la población.
Muchos líderes de los países en vías de desarrollo rechazan cualquier recomendación con respecto a la moderación del crecimiento de la población. Atribuyen la responsabilidad de la pobreza unilateralmente a las relaciones coloniales del pasado y al alto nivel de consumismo actual en los países industriales. Cierran los ojos ante las circunstancias políticas y sociales que en gran parte contribuyen a los problemas actuales, impidiendo la resolución de los mismos.
La situación en los países en vías de desarrollo es en principio inadecuada como para permitir una mejora de las condiciones de vida, si la población continúa creciendo con el mismo ritmo. Una limitación de gran envergadura de la natalidad no es sólo importante para el mundo en su totalidad, sino también para los países implicados.
 
11. Querer limitar el tamaño de la población equivale a ocupar el lugar de Dios.
Una parte de los creyentes cristianos y no cristianos opinan que no se puede considerar el crecimiento de la población como un problema. Según dicen, Dios controla el futuro del mundo. Cualquier intervención humana para limitar el crecimiento de la población mundial es una forma de mala fe y pecado. Entre este grupo de creyentes hay una parte reducida que son muy coherentes en su manera de pensar. Por ejemplo, los reformadores cristianos, que rechazan cualquier forma de vacuna y seguro.
La mayoría de los creyentes no son coherentes con respecto a su postura. Por un lado rechazan la política de la población mundial con los argumentos religiosos, objetando contra cualquier forma “antinatural” de control de natalidad y por otro lado, no tienen ningún problema con los métodos de control del entorno (injertos de cultivos, fertilizantes químico, pesticidas, manipulación genética, medicina, vacunas, luz eléctrica, medios de transporte modernos).
Los creyentes que se oponen contra la limitación del crecimiento de la población, no quieren reconocer que una parte de la creación de Dios se pierde por la creciente población mundial. Se podría comparar con un administrador de fincas que debe cuidar la tierra y mantener en pie la creación.
 
12. El crecimiento de la población en los países en vías de desarrollo tiene un efecto inferior sobre el medio ambiente que en los países ricos, puesto que se reclaman menos recursos naturales per capita.
Las personas pobres causan enormes daños al medio ambiente en su lucha de supervivencia.
El ochenta por ciento de la deforestación mundial se lleva a cabo en los países en vías de desarrollo.
Un ejemplo es Etiopía. En el año 1900 el país contaba con bosques en el 40 por ciento de su territorio; actualmente sólo cuentan con el 4 por ciento. Se convirtió el bosque en tierra de cultivo, con los correspondientes efectos secundarios. En los altiplanos de Etiopía había tierra de cultivo desde hace siglos y se conocían por su fertilidad. Estaba relacionado con una capa superior de humus, debido a los bosques en las laderas de las montañas.
Cuando se necesitaban nuevas tierras de cultivo debido al crecimiento de la población, se talaban los árboles. Por la escasez de bosques, los campos perdían su fertilizante natural y su fertilidad. Además, la leña era escasa. A continuación, los comerciantes talaban los bosques más distantes, acelerando la deforestación. Por la falta de leña, la población utilizaba estiércol y paja como combustible. Ya no se utilizaba la paja para proteger la tierra contra la sequía y faltaba el estiércol para aumentar la fertilidad de los campos.
En esta situación, cualquier período de sequía desencadena un desastre. Y así fue. En 1984 se produjo la gran hambre. A pesar de esta catástrofe la población de Etiopía aumentó de 38,5 millones de habitantes en 1980 a 56,7 millones en 1993. Para 2010 y 2025 se espera una población de 95 o 140 millones, respectivamente. Incluso en un país como Canadá con abundantes recursos, no sería viable un aumento de población a esta escala. Para un país pobre como Etiopía el crecimiento de la población es la causa del siguiente período de hambre.
 
13. La India no tiene exceso de población, puesto que exporta alimentos.
Todavía hay personas que representan el estado de India como una historia de éxito. La revolución verde podría haber alimentado a toda la población en rápido crecimiento. Cualquier persona que ha viajado a la India y ha visto las multitudes de personas necesitadas, los mendigos omnipresentes y los suburbios contaminados, no diría que es una historia de éxito.
Cuando la India británica se declaró independiente en 1947, ya contaba con una población de aproximadamente 300 millones de personas. El mismo territorio (compuesto por los estados de la India, Pakistán y Bangladesh) tiene ahora una población total de más de mil millones de personas.
La India era también un país necesitado en 1947, pero la cantidad de personas, viviendo en condiciones infrahumanas, era mucho inferior a la de hoy.
Si la India hubiera controlado el crecimiento de la población, las circunstancias serían otras hoy en día.
El país podría haber previsto viviendas, educación y empleo. Sin embargo, los ciudadanos apenas se pueden alimentar y el país sigue dependiendo de la ayuda de los países occidentales y de Japón.
 
14. La predicción de Malthus no se ha cumplido. Hay suficiente comida en el mundo para alimentar a todo el mundo.
Los hechos demuestran lo contrario. El crecimiento de la producción alimenticia es inferior al crecimiento de la población mundial desde 1985. Aunque ha habido gran cantidad de hambre, escasez de alimentos y conflictos, hasta el momento no se ha dado el caso de una escasez a nivel mundial. Los optimistas indican que en las antiguas predicciones nunca se consideró el enorme crecimiento de la producción de cereales y de la pesca en las últimas décadas. Esta tendencia no puede tomarse a la ligera.
Un ejemplo que aclara la situación, representa el desarrollo de la pesca. Desde los años 70 se está avisando sobre la sobrepesca. Los métodos de pesca mejorados permitieron la compensación de las consecuencias de la sobrepesca. Entre 1950 y 1989 la pesca aumentó un 4 por ciento cada año. Desde entonces han disminuido los rendimientos de la pesca.
Hay indicios de que este mismo fenómeno se producirá en la producción de cereales. Entre 1950 en 1984 la producción de cereales aumentaba con el 3 por ciento cada año. En el período posterior el ritmo de crecimiento asciende sólo a 1 por ciento por año (considerablemente inferior al crecimiento de la población mundial). No se espera ninguna mejora. El cultivo intensivo de cereales requiere abundante agua. En las principales áreas de producción de cereales, la demanda de agua ha alcanzado el límite de capacidad hidrológica.
La adición de fertilizantes químicos apenas surte efecto sobre la producción de cereales. Además, un uso intensivo de fertilizantes químicos conlleva a largo plazo al deterioramiento del suelo.
Las áreas más productivas se están cultivando desde hace mucho tiempo. Hay zonas amplias cuyo rendimiento ha disminuido por erosión, salificación u otros factores.
Para ofrecer una dieta variada a cada habitante del mundo se requiere media hectárea de tierra por persona; en todo el mundo sólo se dispone de un cuarto de hectárea. Si las tendencias actuales con respecto al crecimiento de la población continúan, en 2035 sólo habrá un octavo de hectárea por persona.
 
15. La extinción de un gran número de especies de plantas y animales, como consecuencia del crecimiento de la población, no es importante.
Hay una enorme escasez de conocimientos sobre la diversidad del medio ambiente. Se estima que existen unos 13 a 14 tipos de plantas y animales en el mundo. A sólo 1,75 millones se han identificado y otorgado un nombre. Aproximadamente 30.000 especies están al borde de la extinción como consecuencia de la intervención humana.
Algunas personas opinan que la pérdida de una gran cantidad de ecosistemas no es importante, puesto que no sabemos cuántas especies existen. En otras palabras: el vandalismo no es grave, mientras los gamberros no saben lo que están destruyendo. Este tipo de razonamiento da muestra de una gran arrogancia y un menosprecio de los derechos de las futuras generaciones. Otra preocupación es que gran parte de nuestras medicinas están hechas de materias primas vegetales. Eliminando especies desconocidas, cerramos el camino hacia futuros desarrollos en las ciencias médicas y farmacéuticas, imposibilitando definitivamente la mejora de la calidad de vida. La gran variedad de plantas de las selvas tropicales ofrecen la posibilidad de cruces con cultivos agrícolas, resistentes a enfermedades de las plantas.
Por varias razones es importante para la humanidad, proteger los ecosistemas excepcionales que existen en el mundo.
 
Conclusión
Los que abogan por una disminución de la población mundial, se encuentran con un gran número de oponentes. A menudo se recurre a la palabra “racismo” para convertir el crecimiento de la población en un tema tabú.
Es difícil predecir cuándo y dónde el crecimiento de la población provocará una nueva situación desastrosa como en Ruanda después de la guerra civil. Sin embargo, no necesitamos predicciones para fundamentar nuestro temor, ahora que se puede constatar que las intervenciones del hombre han tenido consecuencias irreparables. Grandes áreas de selva tropical han sido talladas, eliminando gran cantidad de especies de plantas y animales. La calidad del medio ambiente ha empeorado. Muchos políticos son personas mayores. No conocerán las consecuencias de su política negligente, pero hay mucho en juego. Es sensato no ignorar las múltiples advertencias, proclamadas por los científicos. Nuestros hijos y nietos sufrirán las consecuencias de la falta de una política adecuada en la actualidad. Es nuestra obligación hacia nuestros hijos considerar el asunto de lo más importante del orden del día político.
 
2009

World population